A pesar de la gran cantidad de trabajo que tienen, lo que consigue burlar la vigilancia de las SS, Oskar no es el que maneja la fábrica, pues al carecer de dichos conocimientos, maneja en la sombra su mano derecha, Itzhak Stern (Ben Kingsley, 'Gandhi'). Después de que en 1944 se llevara a cabo el mayor caso de genocidio en Plaszow, Schindler apunta la lista de todos los empleados judíos que tiene que salvar. La lista aumenta y aumenta, hasta ser cuantiosa.
Familias enteras, rabinos, niños... Todos, dentro en la lista de Schindler, son enviados en trenes de ganado hacia Brünnlitz, en Checoslovaquia, donde trabajarán en otra fábrica de Schlinder. Después de un episodio tenso, en el que las mujeres acaban siendo rescatadas de Auschwitz, la empresa sigue funcionando hasta siete meses después cuando quiebra debido al devenir de la guerra. Oskar tiene que huir tras el final por sus lazos con los nazis, no sin dejar entre sus trabajadores judíos el recuerdo de que nadó contracorriente para salvarles la vida
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